La peregrinación de despedida del Mensajero de Al-lah (Parte 2)

11/10/2010| IslamWeb

Yabir continuó su relato: “Los animales que trajo ‘Ali del Yemen más los que trajo el Profeta, Sal-la Al-lahu ‘Alaihi wa Sal-lam, llegaban a cien. Todos los Sahabah (Compañeros del Profeta) que no habían llevado animales para ofrecer sacrificios se sacaron las vestimentas del Ihram y se recortaron el cabello. Mientras que aquellos que habían llevado animales para ofrecer sacrificios permanecieron con el Ihram. Cuando llegó el día de Taruiah (El octavo día del mes de Dhul Hiyyah), la gente comenzó a ir hacia la zona de Mina y entraron en estado de Ihram para el Hayy. El Profeta, Sal-la Al-lahu ‘Alaihi wa Sal-lam, fue en su camella Qasua hasta Mina, donde dirigió las cinco oraciones desde el Dhuhr hasta el Fayr del día siguiente. Luego esperó hasta que salió el sol y se marchó hacia ‘Arafah donde ordenó que levantaran una carpa en Namirah. El Mensajero de Al-lah avanzó y la gente de Quraish no dudaba que se detendría en la zona de Mash'ar Al Haram como ellos lo hacían en la época pre-islámica. Pero él cruzó los límites de Mash'ar Al Haram, siguió hasta 'Arafah y se quedó en la carpa que habían levantado en Namirah.

Cuando el sol pasó el cenit, ordenó que ensillasen a Qasua y fue hasta el fondo del valle de ‘Uranah donde se sentó sobre su camella y se dirigió a la gente diciendo:
Ciertamente vuestra sangre y vuestros bienes son sagrados para vosotros corno esta ciudad. Todo lo que pertenece a la época del paganismo (pre-islámico) queda baja mis pies y ha sido abolido. También se prohíbe la venganza de sangre de la época pagana y la primera pretensión de venganza de sangre que queda abolida es la demanda de nuestra familia con respecto al hijo de Rabi’ah ibn Al Hariz Ibn ‘Abdul Muttalib, que creció entre la tribu de Banu Sa’ad y fue asesinado por Hudhail. La usura (Riba) de la época pagana queda abolida y la primera usura que voy a abolir es la de mi tío, ‘Abbas Ibn ‘Abdul Muttalib, queda toda abolida.
Temed a Al-lah en el trato con vuestras mujeres ya que ciertamente las habéis tomado coma una responsabilidad que Al-lah os ha confiado, y la intimidad (sexual) con ellas se os ha sido permitida por el pacto que habéis tomado con Al-lah. Vosotros tenéis derechos sobre ellas, de modo que no permitan que alguien que no os agrade entre en vuestra casa y si hacen esto amedrentadlas pero no severamente. Pero ellas tienen derechos sobre vosotros, ya que debéis proveerles comida y ropa generosamente de acuerdo con vuestras posibilidades.
Dejo entre vosotros alga no os dejará extraviar Si os aferráis a ello. Es el Libro de Al-lah.
Cada musulmán es vuestro hermano en el Islam. Por lo tanto, la propiedad de alguien es ilegal para el otro si no es entregada voluntariamente, no sean injustos entre ustedes.
En el Día de la Resurrección cuando les pregunten (acerca de si transmití el mensaje de Al-lah), “¿Qué dirán?”. Dijeron al unísono: “Atestiguamos que has transmitido (el mensaje), cumplido (con la misión profética) y que aconsejaste (sinceramente)"
Luego de esto el Profeta, Sal-la Al-lahu ‘Alaihi wa Sal-lam, levantó su dedo índice hacia el cielo y señaló a la gente diciendo tres veces: “¡Oh Al-lah! Sé testigo. He transmitido Tu Mensaje y Tus Mandamientos a tu pueblo como ellos lo han confirmado”.
Bilal pronunció el Adhan, después el Iqamah y el Profeta, Sal-la Al-lahu ‘Alaihi wa Sal-lam, dirigió la oración del Dhuhr. Una vez más Bilal pronunció el Iqamah y el Profeta, Sal-la Al-lahu ‘Alaihi wa Sal-lam, dirigió la oración del ‘Asr. Después de hacer juntas las oraciones del Dhuhr y ‘Asr, el Mensajero (Salla Al-lahu ‘Alaihi ua Sallam) fue hasta el valle de ‘Arafah y allí se detuvo. Hizo que su camella Al Qasua se dirigiera hacia el lado rocoso con el sendero de los de a pie frente a él y se orientó hacia la Qiblah (La Meca). Quedándose allí de pie hasta la puesta del sol y hasta que se fue la claridad de la tarde. Luego salió hacia Muzdalifah con Usamah Ibn Zaid sentado detrás de él sobre la camella.
Cuando llegaron a Muzdalifah, dirigió las oraciones del Magrib y del ‘Isha’ juntas con un Adhan y dos Iqamah y sin glorificar a Al-lah entre ellas (o sea sin rezar oraciones voluntarlas entre ellas). Luego el Mensajero de Al-lah (Salla Al-lahu ‘Alaihi ua Sallam) se recostó hasta el alba y cuando era clara la aurora rezó la oración del Fayr con un Adhan y un Iqamah. Después fue hasta el Mash’ar Al Haram donde se orientó hacia la Qiblah y declaró durante un momento la Grandeza de Al-lah, Su Unicidad y Su Gloria. Cuando apenas salió la luz del día, partió hacia Mina un poco antes del amanecer junto a Fadl ibn ‘Abbas en la camella. Al llegar al fondo del valle de Muhassir, apresuró a su camella siguiendo el sendero del medio que lleva al gran Yamrah. Llegó al Yamrah que está cerca del árbol. Allí le arrojó siete guijarros diciendo Al-lahu Akbar con cada uno de ellos mientras los arrojaba. Luego fue al lugar del sacrificio y ofreció 63 camellos con su propia mano. El resto los sacrificó ‘Ali a quien había llevado como compañero para ofrecer los sacrificios. Ordenó que un poco de carne de cada uno de los animales sacrificados se pusiese en una olla y cuando estuvo cocida ambos comieron de su carne y bebieron de su caldo. Después el Mensajero de Al-lah, Salla Al-lahu ‘Alaihi ua Sallam, fue en su camella hasta la Casa de Al-lah (para hacer el Tauaf Al-Ifadah). Dirigió la oración del Dhuhr en La Meca. Y fue a la gente de su clan (Banu ‘Abdul Muttalib) que suministraban agua de Zamzam para que tome la gente. Les pidió agua y dijo: ‘Si no fuera porque la gente usurparía vuestro derecho de suministrar el agua, yo la extraería con vosotros’. Entonces le dieron un recipiente con agua y bebió de él”.
La peregrinación de despedida del Mensajero de Al-lah (Parte 1)

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