Hace algunos años trabajaba dando clases de religión a niños de primaria en una escuela islámica y, en cierta ocasión, uno de mis pequeños alumnos se acercó a mí y me preguntó: “Profesora, ¿por qué le pasan cosas malas a la gente buena?”, y continuó: “Mi papá es un hombre bueno y ahora lo ha perdido todo”. Hacía unos días que la empresa de su padre se había incendiado.
Por un momento quedé sin palabras, al ver los grandes ojos del pequeño que me miraban fijamente, realmente deseando encontrar una respuesta… Hice un du’a mentalmente pidiendo la ayuda de Al-lah para poder explicarle de la mejor manera posible a aquel niño de 8 años que tenía esa preocupación tan profunda sobre un tema que a veces ni los adultos somos capaces de comprender.
Dice Al-lah (lo que en español se interpreta así): {Puse a prueba a quienes los precedieron, para que Al-lah hiciera evidente quiénes son los sinceros y quiénes los mentirosos. ¿Acaso piensan quienes obran mal que podrán escapar de Mí? ¡Qué mal juzgan!} [Corán 29:2-3].
Esta vida está llena de pruebas, ya que parte del plan de Al-lah, Glorificado sea, es probar a Sus siervos tanto con aflicciones como con bendiciones. Al-lah ha decretado que Sus siervos sean probados de diferentes maneras para que quede en evidencia quién es creyente y quién es incrédulo, quién es sincero y honesto y quién es mentiroso e hipócrita, quién es paciente y agradecido y quién es impaciente e ingrato. Y no es porque Él no sepa cómo van a actuar las personas o lo que esconden en sus corazones, pues Él lo sabe todo, sino para que sea una evidencia a favor o en contra de cada persona el Día en que tengamos que rendirle cuentas a Al-lah por todo lo que hicimos o no hicimos, y para que cada persona pueda ver con total claridad la justicia perfecta de Al-lah cuando destine a sus siervos al Paraíso o al Infierno, según lo que cada uno merezca.
Al-lah puede poner a prueba a Sus siervos con distintas calamidades: con temor, hambre, con la perdida bienes materiales y seres queridos, con enfermedades, entre otras cosas. Dice Al-lah (lo que en español se interpreta así): {Los pondremos a prueba con algo de temor, hambre, pérdida de bienes materiales, vidas y frutos, pero albricia a los pacientes. Aquellos que cuando les alcanza una desgracia dicen: "De Al-lah provenimos, y a Él retornaremos [para que nos juzgue por nuestras acciones]". A ellos su Señor bendecirá con el perdón y la misericordia, y son los [correctamente] guiados} [Corán 2:155-157].
Pero, detrás de cada aflicción, detrás de cada calamidad o desgracia que nos pueda acontecer está la sabiduría de Al-lah, y es por Su infinita misericordia que Él envía tribulaciones a Sus siervos, para que se arrepientan por sus pecados y se encaminen, para que busquen el perdón de Al-lah y se alejen de lo que Él ha prohibido, y para que Al-lah los perdone y los purifique.
Continúa en la parte 2...
- Sección:
Purificación del alma


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