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Las implicaciones de Sabr

Las implicaciones de Sabr

 Sabr generalmente es traducido como “paciencia”. Pero su significado es mucho más extenso.

Sabr es la voluntad de tomar el tiempo apropiado o necesario para ser cuidadoso y no estar apresurado o descuidado.


Sabr es la acción sistemática y consciente en lugar de una acción al azar o por casualidad.


Sabr es la perseverancia constante en el inquebrantable propósito de esforzarse por cualquier meta.

Abu Talib Al Makky, en su libro Qut Al Qulub, dice que la mayoría de los pecados de los seres humanos vienen de dos cosas: la falta de Sabr con respecto a la persecución de lo que aman o lo que aspiran; y la falta de Sabr con respecto a lo que detestan y odian, como el dolor, la pobreza, la enfermedad, etc.

Sabr abarca toda la esfera de la capacidad y la voluntad de actuar en nuestro propio nombre, ya sea con respecto a lo que se lucha por alcanzar o con respecto a lo que se trata de evitar o aliviar. Es la utilización de las leyes de causa y efecto con el fin de luchar por todo lo que es beneficioso. Ese esfuerzo a veces requiere de un abstencionismo o una privación al yo de lo que es pecaminoso. Sabr incluye ambas, la paciencia y la perseverancia. Para repasar, Sabr abarca toda la esfera de la capacidad y la voluntad de actuar en nuestro propio nombre.

Y, sin embargo, no debemos olvidar jamás que la capacidad de una persona de ayudarse a sí misma tiene sus límites. Por eso, nos volvemos a Al-lah buscando Su ayuda. Por supuesto, debemos pedir la ayuda y la guía de Al-lah en todo tiempo, no solo cuando sentimos que hemos agotado nuestros recursos humanos. Y la mejor forma de pedir Su ayuda es mediante el Salat.

¿Qué prescribe el Islam para la frustración crónica de la vida?


{Socorreos con la paciencia y la oración…} [Corán 2:45]

¿Qué prescribe el Islam para el conflicto, ya sea entre esposos, padres e hijos, amigos, jefe y empleado, etc.? ¿No es cierto que muchos de los conflictos son causados porque una de las partes se siente menospreciada, ofendida, desdeñada, ignorada, desairada, rechazada, engañada o emocionalmente herida? Observa lo que dice el Imam Baihaqi en las Setenta y Siete Ramas de la Fe, en la traducción de Abdul Hakim Murad:

“El significado de buen carácter es la inclinación del alma hacia los actos nobles y loables… Él (el creyente) hace esto con un corazón contento, y sin sentir ningún resentimiento o dificultad. Cuando trata con otra gente, es tolerante a la hora de reclamar lo que es su derecho, y no pide nada que no lo sea; sino que cumple con todos los deberes que tiene hacia los demás. Cuando se enferma o regresa de un viaje y nadie lo visita, o cuando da un saludo que no le es devuelto, o cuando es un invitado mas no es honrado, o intercede mas no se le responde, o hace algo bueno mas no se le agradece, o se reúne con un grupo de personas quienes no le hacen un lugar para que se siente, o habla mas no es escuchado, o pide permiso a un amigo para entrar mas este no se lo otorga, o pide a una mujer en matrimonio y no se le permite casarse con ella, o pide más tiempo para pagar una deuda y no se le concede más tiempo, o pide que la deuda le sea reducida pero no se la reducen, y todos los casos similares; él no se enoja, no busca castigar a la gente ni se siente rechazado o ignorado, ni trata de tomar represalias dando el mismo trato cuando puede hacerlo; sino que, por el contrario, responde a cada uno de ellos con algo mejor y más cercano a la bondad y la piedad, y es más loable y placentero… él hace del lema “lo que sea mejor” su Imam, el Imam de su alma y lo obedece completamente”.

El conflicto no surge porque un ser humano lastima o provoca emocionalmente a otro. Los seres humanos no son perfectos y a menudo actuarán en formas imperfectas. Los conflictos surgen cuando el otro toma represalias, reacciona exageradamente a la provocación, sube la carga emocional de la situación, contraataca con su propia carencia de Adab o mala conducta. El Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dijo: “No debe haber ni daño ni intercambio de perjuicios”. [Ibn Mayah]

¿Qué hacía el Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, cuando una persona enojada lo confrontaba? Se alejaba. ‘Ali dijo sobre el Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam: “Se alejaba de tres cosas en lo que se refería a su persona: las riñas, la arrogancia y la vanidad. Y evitaba tres cosas cuando se trataba de otros: no buscaba culpables, no echaba la culpa y no procuraba exponer los defectos de las personas” [Shama’il At-Tirmidhi]
Si tan solo aplicáramos estos tres principios, ¡la gran mayoría de los conflictos podría evitarse!

¿Qué prescribe el Islam para evitar los conflictos?


“Haz del lema “lo que sea mejor” tu Imam, el Imam de tu alma y obedécelo completamente”

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